
Las Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EIIs) son un grupo de enfermedades crónicas, sistémicas e inmunomediadas, y a menudo, debilitantes que afectan el sistema digestivo. Las más prevalentes son: Enfermedad de Crohn (EC) y Colitis Ulcerativa (CUCI), se estima que cerca de 7 millones de personas en todo el mundo padecen alguna de ellas. A pesar del gran impacto que causa en la vida de los pacientes, si se cuenta con el tratamiento y seguimiento adecuados, es posible tener una vida activa y plena. La clave está en no solo controlar los síntomas, sino también la inflamación subyacente para lograr una remisión profunda y sostenida, ya que, La inflamación prolongada puede causar daño permanente al sistema gastrointestinal, lo que lleva a mayores tasas de hospitalización, mayores costos de salud y una mala calidad de vida.
El Dr. Jesús Yamamoto, indica que la incidencia y prevalencia de las EII en México va en aumento, lo que representa un reto creciente para el sistema de salud. Además, las EII no controladas generan altos costos asociados al uso de los servicios de salud, gastos directos y pérdidas de productividad en el lugar de trabajo. Los pacientes con CUCI o EC activa de moderada a grave tienen una mala calidad de vida y la inflamación prolongada puede provocar daños permanentes en el tracto gastrointestinal perjudicando gravemente la salud de los pacientes.
ENFERMEDAD DE CROHN (EC)
Afecta cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. Sus principales síntomas, son: Dolor abdominal, diarrea, sangrado rectal, pérdida de peso y fiebre. En casos graves, puede causar perforación y estrechamiento del intestino. Se estima que solamente el 53% de los pacientes diagnosticados tienen un control óptimo.
COLITIS ULCERATIVA (CUCI)
Afecta el revestimiento superficial del intestino grueso (colon) y el recto, causando inflamación y úlceras en estas partes del sistema digestivo. Los síntomas son muy similares a los de la enfermedad de Crohn, en la mayoría de los pacientes se presentan: sangrado rectal o de heces, diarrea persistente, dolor abdominal, sangrado rectal, pérdida de apetito y/o peso y fatiga. A pesar de la disponibilidad de terapias avanzadas el 41% de los pacientes tiene un control subóptimo.
Debido a que los síntomas se pueden confundir con otras enfermedades, actualmente, alrededor del 40% de los pacientes tardan más de un año en recibir un diagnóstico, mientras que otro 20% tarda más de tres años en empezar a buscar especialistas para obtener el diagnóstico correcto.

A pesar de que las enfermedades inflamatorias intestinales (EII), son padecimientos crónicos e incurables, hoy existen terapias innovadoras que pueden transformar la vida de quienes las enfrentan. La elección del mejor abordaje terapéutico depende de algunos factores, como el tipo y localización de la enfermedad, el grado de actividad inflamatoria, la edad del paciente, las comorbilidades, las manifestaciones extraintestinales, los síntomas y la respuesta a los medicamentos previos. Se pueden utilizar diferentes terapias, como los ácidos aminosalicílicos, los corticoides, los inmunosupresores y los fármacos biológicos, estos últimos destinados principalmente a casos moderados a graves.
En la actualidad se cuenta con guselkumab, una opción biológica recientemente lanzada por Johnson & Johnson, que va directo a la inflamación y mejora considerablemente la vida de los pacientes. Este medicamento es único en su tipo y abre nuevas posibilidades de tratamiento para los pacientes. Es fundamental enfatizar que los pacientes no deben suspender su tratamiento, ya que la continuidad terapéutica es clave para mantener el control de la enfermedad y evitar complicaciones.
Estas enfermedades, señaló el Dr. Jorge de León, silencian vidas, frustran sueños y tienen un impacto abrumador en la calidad de vida de los pacientes, quienes además enfrentan con frecuencia altos niveles de ansiedad y depresión. Un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado pueden reducir recaídas, hospitalizaciones y complicaciones, contribuyendo no solo a mejorar el bienestar de los pacientes, sino también a disminuir la carga económica asociada.
La Dra. Ylse Gutiérrez, explica que un tratamiento eficaz puede hacer la diferencia entre una vida limitada y una vida plena: los pacientes pueden tener menor riesgo de recaídas, recuperar su energía normal, hacer ejercicio sin miedo de comer, disfrutar de una vida sexual satisfactoria, mantener un rendimiento escolar y laboral normal, y presentar menos hospitalizaciones y cirugías, lo que se traduce en menor costo para el sistema de salud. Una buena respuesta al tratamiento comienza con la desaparición de los síntomas, pero puede ir más allá, incluyendo la remisión endoscópica y un control profundo y duradero de la inflamación.
Con el lanzamiento de guselkumab, Johnson & Johnson reafirma su compromiso con la innovación en salud y con ofrecer nuevas alternativas que mejoren la calidad de vida de las personas que viven con enfermedades inmunomediadas como la EII.