
La deficiencia de hierro en el embarazo se ha convertido en un problema de salud pública debido a que incrementa la posibilidad de que la mujer embarazada presente preeclampsia, partos prematuros, bajo peso al nacer, crecimiento retardado en el desarrollo psicomotor y cognitivo, resistencia disminuida a las infecciones, pero especialmente hemorragias obstétrica, poniendo en riesgo la vida de la madre, indicó el Dr. Zigor Campos Goenaga, segundo Secretario Suplente del Consejo Directivo del Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia A.C. (COMEGO).
En 2011, el 29% (496 millones) de las mujeres no embarazadas y el 38% (32,4 millones) de las mujeres embarazadas entre 15 y 49 años de edad padecían anemia. La Organización Mundial de la Salud estableció la meta de reducir 50% la anemia para 2025; sin embargo, esto no se ha logrado. “Vamos en la dirección equivocada, por lo que la OMS ha extendido la meta a 2030 para intensificar acciones de diagnóstico y tratamiento”, indicó el ginecólogo.

¿Cómo afecta la anemia a las mujeres embarazadas?
La anemia pueden provocar un parto prematuro (antes de las 37 semanas) o problemas posteriores para la gestante, entre los que encuentran: depresión posparto o perinatal, así como falta de energía o dificultad respiratoria.
“Los efectos neurológicos causados por la deficiencia de hierro durante el desarrollo fetal pueden ser irreversibles y pueden tener manifestaciones en cualquier momento de la vida”, subrayó el ginecólogo.
Destacó que la zona más afectada por esta enfermedad es la parte sur del país: el Estado de Chiapas, con el 40% de las gestantes. Mientras que, a nivel nacional, afecta de un 20% a un 39% de embarazadas; esto indica que depende de múltiples factores sanitarios y sociales, y que pone a México en un “momento oscuro” con cifras similares a otros países latinoamericanos.
Todas estas complicaciones son provocadas por la caída de las reservas de los glóbulos rojos, algo “especialmente peligroso” en el periodo de gestación, en el que se incrementa la demanda de este mineral hasta los mil miligramos, necesarios para el correcto desarrollo del embrión, indicó el Dr. Zigor Campos, también ginecólogo del instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS).

Los síntomas de la anemia son:
- Cansancio frecuente,
- Palidez de la piel, encías y en la parte interna del ojo,
- Falta de disposición,
- Dolor de cabeza constante,
- Debilidad de las uñas y el cabello,
- Falta de apetito,
- Problemas de memoria o dificultad para concentrarse,
- Ganas de comer cosas que no son comestibles, como ladrillos o tierra,
- Mareos,
- Alteración de los latidos cardíacos, en algunos casos.
La única manera de saberlo es con estudios de laboratorio, como la cinética de hierro en sangre, y principalmente la ferritina, cuyo valor adecuado es mayor de 30 ng/ml, refiere el Dr. Zigor Campos, también subdirector médico de UMAE 4 Luis Castelazo Ayala, del IMSS .
Por ello, todas las mujeres embarazadas deben realizarse estudios diagnósticos de hierro (incluyendo hemoglobina Hb y perfil de hierro completo incluyendo ferritina) preferentemente antes de la concepción y al menos una vez en cada trimestre durante el embarazo. Se puede medir con estudios de laboratorio como la cinética de hierro en sangre y principalmente la ferritina, cuyo valor adecuado es mayor de 30 ng/ml.

El impacto en la salud mental materna
Depresión postparto: Se incrementa de dos a tres veces más frecuente en madres con deficiencia de hierro persistente hasta 12 meses después del parto si no se trata.
Ansiedad crónica: No solo durante el embarazo sino que puede establecerse como un trastorno persistente a largo plazo.
Función cognitiva: Dificultad para concentrarse, memoria de trabajo reducida y menor velocidad de procesamiento que afecta el desempeño laboral y personal.
Efectos a largo plazo: Incluso después de corregir la anemia, algunas alteraciones cognitivas pueden persistir meses o años si la deficiencia fue severa o prolongada.
Calidad del vínculo: Menor capacidad de respuesta emocional y dificulta de para establecer conexión con el bebé con impacto en el desarrollo socioemocional infantil.
Como parte de la campaña “Toma al Hierro en Serio”, de CHINOIN Productos Farmacéuticos, el doctor Campos indicó que el tratamiento para la anemia por deficiencia de hierro es muy importante y determinante para evitar complicaciones maternas y fetales. Se basa en primera línea en medicamentos vía oral; sin embargo, actualmente se cuenta con grandes avances en las presentaciones de hierro intravenoso (IV) a dosis altas, los cuales más allá de tratar los síntomas asociados a la anemia, son capaces de reponer de manera rápida, segura y sostenida los depósitos de hierro, con menores eventos adversos en comparación a otras opciones y, por tanto, con mejores resultados terapéuticos.
“También existía la administración de hierro intramuscular, sin embargo, ahora se sabe que esta vía no debe ser usada, debido a las reacciones inflamatorias y a que es imposible administrar dosis altas de hierro sin provocar un daño al tejido del glúteo”, enfatizó.