La enfermedad renal en etapa terminal es una condición grave e irreversible de insuficiencia renal en la que los riñones pierden su capacidad de funcionar. También conocida como enfermedad renal crónica en etapa 5, la ESRD puede provocar muerte prematura. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), el gasto de Medicare por servicios relacionados con ESRD alcanzó los 37.3 mil millones de dólares en 2019.

La disminución de la función renal se acompaña de síntomas como fatiga, inflamación, cambios en la micción, náuseas, vómito, pérdida del apetito, calambres musculares, comezón, confusión mental y somnolencia. Los pacientes con ESRD requieren un trasplante de riñón o diálisis para sobrevivir, siendo el trasplante el tratamiento de referencia. La diabetes y la hipertensión son dos de las causas más comunes de esta enfermedad.
Sin embargo, uno de los principales desafíos del trasplante renal es la presencia de aterosclerosis en las arterias ilíacas y comunes, lo que puede provocar complicaciones como control vascular inadecuado, lesiones causadas por pinzamiento y disección u obstrucción de los vasos sanguíneos.
El Dr. Maham Rahimi, profesor asociado de cirugía cardiovascular del Hospital Houston Methodist, presentó un novedoso método de oclusión intravascular en una sola etapa en un paciente de 54 años con ESRD y calcificación extensa, quien estaba en lista de espera para un trasplante combinado de corazón y riñón.

Este método ofrece menor complejidad quirúrgica en comparación con las técnicas de reconstrucción vascular disponibles actualmente. Los detalles de este caso fueron publicados en la revista Journal of Vascular Surgery Cases, Innovations and Techniques.
Ubicadas en la región pélvica, las arterias ilíacas suministran sangre a las piernas, la pelvis, los órganos reproductivos y otros órganos. Estas arterias son fundamentales para establecer el flujo sanguíneo hacia el riñón trasplantado.
La arteria ilíaca externa es uno de los sitios más utilizados para realizar la anastomosis en los trasplantes renales, procedimiento quirúrgico que conecta la arteria renal del donante con la circulación del receptor.

El paciente masculino de 54 años descrito en este reporte también padecía diabetes mellitus tipo 2, miopatía isquémica e hipertensión pulmonar. Factores de riesgo cardiovascular convencionales, como diabetes, hipertensión y dislipidemia, son impulsores conocidos de la aterosclerosis.
La acumulación de placas y lesiones en las arterias provoca estrechamiento y endurecimiento de los vasos sanguíneos. Los pacientes con ESRD y enfermedades concomitantes presentan una aceleración del proceso aterosclerótico. En muchos casos, se acumulan depósitos de calcio en las lesiones ateroscleróticas —un proceso conocido como calcificación—, el cual está estrechamente relacionado con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares. Por lo general, la aterosclerosis progresa más rápidamente en pacientes con ESRD que requieren trasplante.

En un trasplante renal, la arteria renal del donante se conecta con la arteria ilíaca externa o interna del receptor, mientras que la vena renal del donante se une a la vena ilíaca externa del receptor. El flujo sanguíneo en estos vasos suele controlarse mediante la colocación temporal de pinzas vasculares por encima y por debajo del sitio de anastomosis.
La innovadora metodología desarrollada por el Dr. Rahimi amplía las posibilidades de éxito del trasplante renal en una gran proporción de pacientes con ESRD.
“La aterosclerosis extensa representa un desafío para el trasplante renal debido al riesgo de control vascular inadecuado o lesión de los vasos sanguíneos. Presentamos un novedoso método de una sola etapa en el que se utilizó oclusión intravascular con balón para obtener control proximal y distal de la arteria ilíaca externa en un paciente con calcificación extensa. Este enfoque reduce la complejidad quirúrgica y disminuye el tiempo de isquemia en comparación con métodos de reconstrucción previamente descritos”, finalizó el Dr. Rahimi.
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