minientrada  Publican estudio interdisciplinario que genera nuevo conocimiento sobre los procesos inmunológicos

Podría contribuir al desarrollo de nuevas estrategias para atender diversas enfermedades.

Una investigación interinstitucional ha marcado la pauta para comprender los mecanismos con los que las células del sistema inmune regulan los procesos inflamatorios en diversas enfermedades, tales como la colitis, artritis e, incluso el cáncer, y que podrían contribuir, a futuro, al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.

El trabajo, recientemente publicado en la revista Nature Immunology con el título “TIF1γ regulates stability of regulatory T cells during inflammation”, contó con la participación de investigadoras e investigadores de la UNAM, del Cinvestav, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, de la Universidad de Yale y de la Universidad de Pensilvania, entre otras instituciones nacionales e internacionales.

Porfirio Nava Domínguez y Aurora Candelario Martínez, investigador y auxiliar de investigación, respectivamente, del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del Cinvestav, participaron en este estudio de más de siete años encabezado por Paula Licona Limón, investigadora de la UNAM, el cual formó parte de la tesis doctoral del estudiante mexicano Eugenio Contreras Castillo.

Los científicos del Cinvestav señalan que la investigación, aunque se trata de un trabajo de investigación básica, aporta información relevante para comprender los mecanismos que regulan la respuesta inflamatoria y, eventualmente, podrían contribuir al desarrollo de nuevas estrategias para el tratamiento de enfermedades inflamatorias.

Los investigadores explican que, hasta hace algunos años, se consideraba que la diferenciación y especialización funcional de las células T, incluyendo la transición hacia estados proinflamatorios o reguladores, respondía principalmente a procesos relativamente definidos o “canónicos”. Sin embargo, los resultados de esta investigación muestran que estos procesos presentan un importante grado de plasticidad y pueden adaptarse a las condiciones del entorno.

En este contexto, la investigación destaca el carácter adaptativo de este proceso y el papel desempeñado por factores como la proteína TIF1γ, que contribuye a mantener la estabilidad, función e identidad de las células T reguladoras (Treg) durante la inflamación. Estas células son fundamentales para controlar la respuesta inmunitaria y evitar que una activación excesiva del sistema inmunitario pueda provocar daño en los tejidos.

Entre los principales hallazgos del estudio se identificó la importancia de TIF1γ para mantener la estabilidad de las células Treg. Mediante el uso de modelos celulares y animales, además de técnicas avanzadas como la edición génica mediante CRISPR-Cas9, el uso de animales transgénicos y estudios bioquímicos especializados, las y los investigadores participantes en el estudio encontraron que, ante la ausencia de TIF1γ, se produce una acumulación de β-catenina, una proteína que participa en la regulación de la expresión génica, así como un aumento en la actividad de su socio molecular TCF7, lo que altera las características funcionales de las células T reguladoras.

El complejo formado por β-catenina y TCF7 ha sido ampliamente estudiado por su participación en procesos relacionados con la regulación de la expresión génica y, particularmente en células epiteliales, con procesos asociados con el desarrollo y progresión del cáncer. Sin embargo, en este estudio mediante el uso de modelos in vitro e in vivo se demostró que este complejo molecular es esencial para la regulación de la función de las células Treg durante la inflamación.

Aunque los resultados corresponden a modelos experimentales y no constituyen todavía una aplicación terapéutica en humanos, el descubrimiento aporta información relevante para comprender cómo el sistema inmunitario establece un equilibrio que le permite generar una respuesta inflamatoria controlada, necesaria para desarrollar una respuesta inmunitaria efectiva.

Las y los autores plantean que el eje formado por TIF1γ, β-catenina y TCF7 constituye una vía importante para controlar la plasticidad de las células Treg y podría abrir nuevas posibilidades en aras de estudiar estrategias dirigidas a modificar su función no solo en enfermedades inflamatorias.

“De manera simple, nuestro organismo se encuentra en un constante proceso de adaptación de acuerdo con los retos del entorno. Esto es lo que se denomina plasticidad celular. De hecho, este estudio es un ejemplo de que nuestras células no son completamente estáticas o especializadas, sino que pueden modificar rápidamente sus características y funciones en respuesta a las condiciones del entorno, gracias a la acción de proteínas especializadas llamadas factores de transcripción.

 Es decir, nuestras células cuentan con proteínas capaces de regular la expresión de determinados genes, lo que permite a las células adquirir características especializadas de acuerdo con las necesidades del organismo en un momento determinado. Esto es lo que podemos considerar plasticidad celular”, explicó Aurora Candelario Martínez, quien, junto con Porfirio Nava Domínguez, participó en parte de los estudios bioquímicos mediante los cuales se analizó el papel del complejo β-catenina-TCF7.

Fotos: Cortesía y especiales

 

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