minientrada México necesita más protocolos de bienestar integral para  prevenir el suicidio

7 de cada 10 personas con ideaciones suicidas piden ayuda antes de intentarlo: lo que  revelan las más de 5 mil atenciones de conducta suicida que ORIENTA ha dado.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de  Salud y Nutrición 2022, entre 2017 y 2021, los adultos en edad productiva tuvieron el mayor  incremento en la tasa de suicidios.

ORIENTA, compañía líder en bienestar organizacional describió al “suicidio escondido” como el fenómeno del que casi no se habla. Y es que,  a partir del análisis de más de 5 mil casos de conducta suicida atendidos por la compañía a través  de su Programa de Asistencia a Empleados durante los últimos siete años, 7 de cada 10 personas manifestaron pensamientos relacionados con la muerte o con la posibilidad del suicidio sin que existiera un intento previo.

Esto significa que la mayoría de las intervenciones  ocurren antes de que la conducta suicida alcance sus formas más graves. Por otro lado, entre  el 21% y 24% de las personas atendidas hizo uso del programa después de haber realizado un  intento, lo que representa una oportunidad real para prevenir un nuevo episodio.

Otro hallazgo relevante desafía una idea frecuente: a diferencia de otros estudios en los que las  mujeres reportan más casos de ideación e intento suicida, los datos de este estudio señalan que hombres y mujeres buscan ayuda por esta causa en porcentajes muy similares (alrededor  de 1.7%). Esto sugiere que una atención accesible, profesional y confidencial facilita que los  hombres, el grupo con el crecimiento más evidente en la tasa de suicidios, se sienta cómodo  al pedir ayuda.

La prevención efectiva no puede depender de un solo canal de atención psicológica, sino de  un modelo de bienestar organizacional que sea verdaderamente integral y que incluya  múltiples dimensiones del entorno.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el entorno laboral es clave para detectar  conductas de riesgo e intervenir oportunamente. Soluciones integrales como el PAE de ORIENTA,  pueden operar antes, durante y después de una crisis.

“Los datos son claros: la mayoría de las personas en riesgo de conducta suicida piden ayuda  antes de un intento, pero muchas veces no lo hacen a través de un canal de salud mental, sino  de cualquier otro servicio de bienestar organizacional al que tienen acceso y porque la  preocupación que detona esta conducta puede venir de diversas fuentes”, señaló María  Eugenia Salgado, directora de experiencia a usuarios de ORIENTA y responsable del protocolo  de atención a conducta suicida de la firma.

Desde su creación, ORIENTA sensibiliza a través de pláticas y campañas que ayudan a  desestigmatizar la salud mental, permiten detectar señales de alarma, ofrecen contención  inmediata frente a una crisis y dan seguimiento hasta que la persona accede a un tratamiento  profesional. Contribuye al estudio de cómo se manifiesta la conducta suicida en el entorno laboral y lo que las  organizaciones pueden hacer para contribuir a su prevención.

 “Por eso insistimos en que, desde las organizaciones, la prevención del suicidio no puede  depender de una sola línea de atención psicológica o de salud mental, necesita ser parte de  un programa de bienestar integral, con múltiples canales para que puedan pedir ayuda a partir  de la preocupación que genera la conducta suicida y antes de que sea demasiado tarde”,  reiteró Mabel Cuevas, directora de operaciones de ORIENTA.

“El trabajo es, para la mayoría de los adultos, el dominio vital más prolongado en el que se  persiguen aspiraciones existenciales. Cuando alguien vive su trabajo como un llamado, la  actividad adquiere dirección moral y social clara, aporta un sentido de legado y amortigua de  manera natural el estrés, la desconexión y los síntomas depresivos”, sumó José Iván Guerrero,  director de soluciones empresariales del Instituto del Propósito y Bienestar Integral del  TecMilenio.

“Sin embargo, ninguna organización puede evitar que sus colaboradores enfrenten crisis  personales, deudas, duelos o problemas de salud. Pero sí pueden facilitar herramientas para  que cuando eso ocurra, tengan un lugar confiable y profesional al que acudir antes de que la  crisis se agrave. Ese es, en el fondo, el papel del bienestar organizacional: no es un beneficio  adicional dentro de las prestaciones, es la infraestructura invisible que determina si alguien  pide ayuda a tiempo o enfrenta solo su momento más difícil. Una infraestructura que salva  vidas”, continuó Mabel Cuevas.

Por su parte María Eugenia Salgado concluyó: “Ese es el llamado de Orienta: convertir el  bienestar organizacional, en todas sus dimensiones, en la primera línea de prevención del  suicidio en México, desde el entorno laboral”.

Fotos: Cortesía y especiales

 

 

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