La estimulación visual conecta con el resto de los sentidos

Desde pequeños recibimos estimulaciones que ejercitan nuestros sentidos, incluso uno de los primeros vínculos afectivos que se construyen surge al nacer y es a través de los ojos que aprendemos a comunicarnos con las personas y con el entorno, a procesar los colores, las formas, las texturas, las dimensiones, prácticamente percibir el mundo.

Se ha comprobado que el sentido de la vista guarda una estrecha relación con otros sistemas como el tacto, el oído, el gusto y el olfato: no obstante, las personas aprenden a funcionar visualmente generando una relación entre el aprendizaje y la curiosidad, pues el 80% de la información que percibimos llega a través de nuestros ojos. Es por esa razón que, en la medida que se logra una estimulación visual óptima el cerebro genera un mayor deseo de aprender, mejor dicho, de ver.

“Es por los ojos que el cerebro acumula imágenes y las deposita en la memoria, es tal la influencia de éstos que una mala vista se asocia a un bajo rendimiento, dado que existe un sobre esfuerzo de dicho sentido, debido a que las personas, por un lado, se acostumbran a ver mal desconociendo que padecen de un tipo de error refractivo como la miopía o el astigmatismo, y por otro, se exponen por periodos prolongados a estímulos visuales, un ejemplo es la luz que emiten los dispositivos electrónicos”, explicó Iván Camacho, licenciado en optometría.

Un error refractivo dificulta la realización de actividades laborales y recreativas, tales como trabajar frente al monitor, leer, manejar, correr, toda vez que se carece de concentración y de confianza para llevarlas a cabo.

Algunos de los síntomas más comunes y que te pueden ayudar a identificar la miopía es no poder distinguir con claridad los objetos lejanos, aunque los cercanos se logran percibir claramente.

Mientras el astigmatismo genera una vista borrosa y distorsionada, inmediata y a distancia, es como si entrarás a una casa de los espejos en donde las imágenes se ven distorsionadas.

Ambos pueden corregirse con el uso de lentes de contacto y son una alternativa segura y eficaz si se ajustan y utilizan de manera correcta, ya que, al aportar un enfoque más preciso, facilitan una vista más clara, un campo visual más amplio y una mayor comodidad.

Al respecto, Johnson & Johnson Vision Care impulsa la salud visual gracias al desarrollo de su tecnología e innovación a través de los lentes de contacto de la familia ACUVUE® los cuales brindan beneficios como bloqueo de rayos UV, borde invisible, estabilización por parpadeo para astigmatismo, infusión de humedad para hidratación y antioxidantes para brindar mayor comodidad con la intención de cubrir diferentes necesidades y estilos de vida.

Si presentas estos síntomas o signos que te compartimos, acude a una evaluación visual con un optometrista u oftalmólogo, ya que será él quien te haga la mejor recomendación para corregir cualquier error refractivo que presentes.

 

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