La falta de deseo sexual, síntoma del Long COVID, tiene solución

Ya viene el 14 de febrero y muchas parejas gustan celebrar este día con encuentros muy románticos, no obstante, para muchas personas esta fecha puede ser un recordatorio de un problema persistente: la falta de deseo sexual.

“El estrés, la edad, cambios hormonales, algunas enfermedades pueden generar reducción del apetito sexual”, afirma la doctora Esmeralda Bastidas Valenzuela, experta en medicina regenerativa.

A esta realidad se suman las secuelas que el COVID-19 está dejando. Una reciente investigación publicada en la revista Nature reportó diversos cambios fisiopatológicos derivados de la infección de COVID-19, que ha denominado Long COVID o COVID persistente.

De acuerdo con el estudio, titulado Long COVID: major findings, mechanisms and recommendations, el COVID persistente afecta a al menos 10% de quienes padecieron esta infección y ocasiona más de 200 síntomas que impactan a muchos órganos, incluyendo los sexuales. Se estima que 65 millones de personas en todo el mundo tienen COVID prolongado y los casos aumentan diariamente.

Entre los cambios fisiopatológicos se encuentran disfunción eréctil y cambios en el periodo menstrual (menstruación irregular, aumento de síntoma premenstruales y menstruación infrecuente), factores vinculados a los desequilibrios hormonales que inciden, además, en la reducción del deseo sexual.

REDUCCIÓN DEL DESEO SEXUAL UN MAL DE MUCHOS

A esta realidad derivada del COVID se suman problemáticas anteriores reportadas por diversas investigaciones.  El estudio Trastorno de deseo sexual hipoactivo femenino y masculino, publicado en la revista Sexología y Sociedad, revela que “la prevalencia de problemas sexuales, particularmente los relacionados con el deseo, es alto en mujeres con edad de 44-65 años, en muchos casos secundario a problemas de lubricación por la caída de los estrógenos”.

Otro estudio, titulado  Prevalencia del deseo sexual inhibido en mujeres en edad fértil y factores relacionados, publicado por la revista Ciencia y Enfermería de la Universidad de Concepción, Chile, muestra que 34.9% de las mujeres presenta, en algún grado, inhibición del deseo sexual.

Finalmente, un estudio publicado en la revista Journal of Sexual Medicine llevada a cabo mediante entrevistas realizadas a través de Internet a 5,255 hombres heterosexuales de Portugal, Croacia y Noruega, reveló que el 14,4% de los encuestados mostró una reducción de deseo sexual, y las principales razones fueron el cansancio y el estrés laboral.

UNA SOLUCIÓN NATURAL A LA REDUCCIÓN DE DESEO SEXUAL  

“La reducción de deseo sexual afecta a la persona como a la relación de pareja, pues en ocasiones se confunde con falta de amor”, puntualiza la doctora Bastidas. Afortunadamente, ya existe una solución natural para incrementar el deseo sexual vinculado a estos desequilibrios. Se trata de un chip de reemplazo hormonal.

“El NEOCHIP está elaborado con hormonas bioidénticas a las humanas, como los estrógenos, progesterona, testosterona y la dehidroepiandrosterona (DHEA)”, explica la también integrante de la Sociedad Española de Nutrición y Medicina Ortomolecular (SENMO).

Las hormonas bioidénticas, agrega, generalmente se utilizan para tratar padecimientos como la menopausia, andropausia, hipotiroidismo, síndrome premenstrual, eyaculación precoz, disfunción eréctil o trastornos vinculados con desequilibrios hormonales, que a su vez reducen el deseo sexual.

“Ayuda también a tener un envejecimiento exitoso sin la curva de decadencia, característica de las mujeres en la menopausia y en los hombres en la andropausia”.

¿CÓMO ES EL PROCESO PARA LA COLOCACIÓN DEL NEOCHIP?

Tras la consulta con el médico especialista se determina la dosis requerida por cada paciente y con base en eso se define el chip más indicado.

“Es del tamaño de un pequeño grano de arroz, se implanta subcutáneamente a través de una pequeña incisión a la altura del glúteo. Es imperceptible a simple vista y al tacto. Una vez implantado se van liberando lentamente las hormonas. La liberación dura entre 4 y 6 meses”, puntualiza la doctora Bastidas, también miembro de la American Academy of Anty Anging Medicine (A4M).

“Después de los 35 la producción de hormonas se reduce drásticamente, generando un desequilibrio generalizado, al cual se suma, hoy en día, el Long COVID”.

Asegura la doctora Esmeralda Bastidas, pionera en rehabilitación celular en el noroeste de México, que al ser un chip de liberación hormonal su efecto no sólo se observa en el apetito y energía sexual, también tiene otros efectos positivos tanto en hombres como en mujeres.

–         Equilibra el metabolismo

–         Mejora el estado de ánimo y la concentración

–         Incrementa la energía física y sexual

–         Aumenta el apetito y la resistencia sexuales

–         Reduce la ansiedad, el estrés y la irritabilidad

–         Favorece la hidratación

–         Disminuye los dolores de cabeza

“Hoy tanto hombres como mujeres cuentan con un aliado para mantener una vida sexual activa y satisfactoria la mayor parte de su vida”, concluye la doctora Esmeralda Bastidas Valenzuela.

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