Durante las vacaciones puede haber más accidentes de lo normal y debemos estar preparados para actuar de inmediato ante cualquier eventualidad. Se recomienda tener siempre a la mano un botiquín con gasas estériles, agua esterilizada o solución salina, vendas, antibiótico y un torniquete.
Para saber cómo actuar el Centro Médico ABC nos da algunas recomendaciones:
Heridas leves
Cuando se trata de una herida leve, como un corte superficial con tijeras o cuchillos, que no representan un riesgo mayor, sigue estos pasos:
- Lávate las manos: Antes de tocar la herida, lávate bien las manos con agua y jabón para evitar infecciones.
- Limpia la herida: Lava la herida suavemente con agua fría o tibia y jabón neutro. Puedes usar una gasa limpia para retirar cualquier suciedad. Evita usar alcohol, yodo o agua oxigenada, ya que pueden irritar la piel y retrasar la cicatrización.
- Aplica presión: Si la herida está sangrando poco aplica presión directa sobre ella con una gasa o paño limpio durante unos minutos hasta que el sangrado se detenga.
- Cubre la herida: Una vez que el sangrado haya parado, aplica una capa fina de pomada antibiótica y cubre la herida con un apósito estéril. Cambia el apósito diariamente o si se moja o ensucia.
- Vigila la herida: Observa si hay signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón, dolor creciente, pus o fiebre. Si notas alguno de estos cambios busca atención médica de inmediato.
Heridas moderadas (corte de vena o arteria)
Cuando la herida es más profunda y hay una posible afectación de una vena o arteria de inmediato notaras sangrado abundante, pulsátil y que no se detiene, en estos casos es fundamental actuar con rapidez y buscar ayuda médica de inmediato.
Mientras esperas la ayuda, haz lo siguiente:
- Aplica presión directa y sostenida: Usa un paño limpio o una gasa estéril para aplicar presión fuerte y directa sobre la herida, si el sangrado no para cubre con otra gasa sin retirar la primera, si es necesario utiliza una tercera gasa sin retirar las anteriores. No levantes el paño o la gasa para verificar si el sangrado ha parado, mantén la presión constante hasta que las gasas ya no muestren sangrado.
- Eleva la parte afectada: Si es posible y no causa más daño, eleva la extremidad o la parte del cuerpo donde se encuentra la herida por encima del nivel del corazón para ayudar a reducir el flujo sanguíneo.
- No retires objetos incrustados: Si hay algún objeto incrustado en la herida (como un cuchillo), no intentes retirarlo, ya que puede estar conteniendo el sangrado. Fija el objeto en su lugar con vendajes voluminosos alrededor de él y aplica presión.
- Monitorea a la persona: Observa si la persona muestra signos de shock (piel fría y pálida, pulso débil y rápido, respiración superficial).
Amputación de un miembro
Una amputación es una emergencia médica grave que requiere atención inmediata. Los pasos a seguir son cruciales para salvar la vida de la persona y, si es posible, el miembro amputado:
- Llama a emergencias de inmediato: 911 en México y describe la situación con claridad.
- Controla el sangrado:
- Presión directa: Aplica presión firme y constante sobre el sitio de la amputación con un paño limpio o gasas estériles para controlar la hemorragia.
- Pon un torniquete: Si la hemorragia es masiva y no puedes controlarla con presión directa, y estás entrenado para ello, puedes aplicar un torniquete a una distancia de 10 a 15 centímetros alejados de la herida, hacia la parte más cercana al cuerpo. Es muy importante anotar la hora en que se aplicó el torniquete.
- Cuida a la persona:
- Mantén la calma: Trata de calmar a la persona y tranquilízala.
- Posición: Si la persona está consciente, acuéstate y eleva los pies si no hay lesiones en la cabeza, cuello o espalda.
- Cubre a la persona: Si la persona tiene frío o muestra signos de shock, cúbrela con una manta.
- Manejo del miembro amputado:
- Limpia superficialmente: Envuelve el miembro amputado en una gasa estéril o un paño limpio y húmedo.
- Empaquétalo: Coloca el miembro envuelto en una bolsa de plástico limpia y sella la bolsa, puedes humedecer un poco el paño con el que se haya envuelto. Coloca esa bolsa dentro de otra bolsa con hielos o un poco de agua fría, nunca pongas el miembro directamente sobre el hielo o agua fría porque puede sufrir quemaduras por frío. Es fundamental que el miembro amputado viaje con la persona al hospital.
Quemadura leve
Las quemaduras leves, como las causadas por una exposición excesiva al sol, o por contacto inmediato con una superficie caliente, por lo general, afectan solo la capa superior de la piel (epidermis)y no causan un daño permanente. Los síntomas incluyen enrojecimiento, ardor y en ocasiones hinchazón.
- Enfría la piel: Tan pronto como notes la quemadura, dependiendo el tamaño de la quemadura puedes tomar una ducha o baño con agua tibia o pasar la parte afectada debajo de un chorro de agua tibia.
- Aplica compresas frías y húmedas sobre la zona afectada. Esto ayuda a reducir la temperatura de la piel y aliviar el dolor. No uses hielo directamente, esto puede quemar más la piel.
- Hidrata la zona: Después de enfriar la piel, aplica gel de aloe vera. Esto ayuda a mantener la piel hidratada y a aliviar la molestia. Evita productos con alcohol, fragancias o ingredientes a base de petróleo como vaselina o mantequilla, cualquiera de estos productos puede atrapar el calor y empeorar la quemadura.
- Calma el dolor: Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación.
- Mantente hidratado: Bebe mucha agua para reponer los líquidos perdidos y prevenir la deshidratación.
- No rompas las ampollas: Si se forman ampollas, no las rompas. Las ampollas intactas protegen la piel de infecciones y ayudan en la cicatrización.
- Protege la piel: Usa ropa holgada de algodón y evita la exposición al sol hasta que la quemadura se haya curado por completo.
Quemadura leve
Las quemaduras de segundo grado afectan la epidermis y parte de la dermis (la capa debajo de la epidermis). Se caracterizan por enrojecimiento, ampollas, hinchazón y dolor intenso. En el caso de químicos, es crucial neutralizar o lavar la sustancia.
- Enfría la quemadura: Inmediatamente coloca la zona quemada bajo agua fría (no helada) durante 10 a 20 minutos. No uses hielo directamente sobre la quemadura.
- Retira joyas y ropa: Quita anillos, relojes, cinturones o ropa ajustada cerca de la zona quemada antes de que la hinchazón empeore.
- No revientes las ampollas: Las ampollas actúan como una barrera protectora contra la infección. Si una ampolla se revienta por sí sola, límpiala suavemente con agua y jabón suave y cúbrela con un apósito estéril.
- Cubre la quemadura: Cubre la quemadura con un vendaje estéril, una gasa limpia o un paño que no suelte pelusa.
- Si la quemadura es mayor a la superficie de dos manos de la persona quemada, si afecta articulaciones, cara, manos, pies o genitales, o si sospechas infección busca atención médica de inmediato.
En caso de quemaduras químicas:
- Llama a emergencias (911)
- Retira la ropa contaminada: Quita rápidamente cualquier prenda o joya que haya estado en contacto con el químico.
- Enjuaga abundantemente: Lava la zona afectada con grandes cantidades de agua fría del grifo durante al menos 20 a 30 minutos. Para químicos en polvo, cepilla el exceso antes de enjuagar.
- No intentes neutralizar el químico: No uses ácidos ni bases para “neutralizar” el químico, ya que esto puede empeorar la quemadura.
- Cubre la quemadura: Con un vendaje estéril o un paño limpio después de enjuagar.
- Lleva el envase del químico: para que el personal médico pueda identificar la sustancia y aplicar el tratamiento adecuado.
Quemadura severa:
Cuando la quemadura llega hasta el hueso, músculo o tendones es una emergencia médica grave que compromete la salud y puede ser mortal. Lo primero que se debe hacer es llamar a emergencias (911). Mientras llega la ayuda:
- No retires la ropa pegada: No intentes quitar la ropa que se haya pegado a la quemadura.
- No uses agua fría ni hielo: A diferencia de las quemaduras leves o moderadas, aplicar agua fría o hielo a una quemadura severa puede llevar a la hipotermia y empeorar el shock.
- Cubre la quemadura: Cubre la zona quemada con un paño limpio, una sábana limpia o una gasa estéril y seca. Esto ayuda a protegerla de infecciones y a mantener la temperatura corporal.
- Eleva la zona quemada: Si es posible y no causa más daño, eleva la parte del cuerpo quemada por encima del nivel del corazón.
- Vigila la respiración: Si la quemadura es en la cara o el cuello, o si la persona tiene dificultad para respirar, revisa su vía aérea.
- Monitorea los signos vitales: Observa si la persona muestra signos de shock (piel pálida y fría, pulso débil y rápido, respiración superficial).
- No apliques ungüentos ni remedios caseros: No pongas mantequilla, aceites, pasta de dientes ni ningún otro remedio casero sobre la quemadura, ya que pueden empeorar la infección y dificultar el tratamiento médico.

Recuerda que ante cualquier herida o quemadura que te genere dudas sobre su gravedad, o si afecta a un bebé, un niño pequeño, una persona mayor o alguien con una condición médica preexistente, busca siempre atención médica profesional.