minientrada Tecnología protésica permite integrar a las mujeres a una vida independiente

En México, más de 6.2 millones de mexicanos viven con discapacidad, lo que representa 4.9% de la población nacional, de ellas, 3.3 millones (53.0%) son mujeres y 2.9 millones (47.0%) son hombres, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021, INEGI).

A ello se suma que el 72.6% de estas mujeres con discapacidad ha sufrido algún tipo de violencia en su vida, una proporción superior al promedio nacional femenino (70.1%). La discapacidad, entonces, no solo es una condición física, sino un factor de mayor vulnerabilidad en México.

La Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS 2022, INEGI) agrega otra capa de realidad: el 49.6% de la población con discapacidad ha enfrentado discriminación, y en el caso de las mujeres, la falta de accesibilidad en calles, edificios y transporte público representa la principal barrera para integrarse de manera digna. De allí que la inaccesibilidad urbana es uno de los mayores obstáculos cotidianos.

Ante este panorama, el papel de instituciones como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) es clave para avanzar en políticas de inclusión. Sin embargo, el trabajo debe ser colaborativo especialmente al incorporar la innovación tecnológica y la acción empresarial a fin de transformar la vida de miles de mujeres.

La movilidad ofrece independencia y oportunidades para las personas con discapacidad. Por ello, la compañía Ottobock se ha dado a la tarea de desarrollar tecnologías avanzadas en prótesis y órtesis; así como crear espacios de integración. Un ejemplo es el Programa Running Clinic donde mujeres y hombres amputados aprenden a correr con prótesis deportivas, con ello rompen barreras físicas y emocionales.

“El impacto de las iniciativas de Ottobock trasciende la movilidad: significa recuperar la confianza, reinsertarse laboralmente, fortalecer la salud mental y, sobre todo, reafirmar la dignidad de ser mujer en equidad.  Porque la movilidad no solo es movimiento: es independencia, acceso a oportunidades y, en muchos casos, el primer paso hacia la equidad social”, indicó Mónica Guadalajara, responsable de Ottobock México, Centroamérica y el Caribe.

Isabela Coppel, dramaturga y actriz con parálisis cerebral

Isabela Coppel es una joven dramaturga mexicana, apasionada por el teatro y con formación en literatura por The New School, en Nueva York. Comenzó su carrera a edad temprana dentro de los escenarios del teatro, sin embargo, su trayectoria fue interrumpida en 2011 por la falta de oportunidades para personas con discapacidad.

Además, cuenta con estudios complementarios en teoría de género, discapacidad, dramaturgia y clásicos. Actualmente Isabella Coppel es usuaria el traje Exopulse Mollii. “Desde hace 3 meses utilizo este traje de neuroestimulación y si bien cada cuerpo es distinto, el mío se comunica mejor luego de mi sesión de 60 minutos con Exopulsee Mollii de Ottobock”, indicó.

Fotos: Cortesía

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