minientrada Expertos buscan transformar la alfabetización en salud y la equidad en la atención en LATAM

Invertir en alfabetización sanitaria no es solo una cuestión de equidad: es una de las mayores oportunidades económicas disponibles para los gobiernos de América Latina.

Un panel de 14 expertos internacionales, incluidos investigadores de América Latina, publicó en 2026 la Declaración de Consenso sin precedentes, acompañada del informe “Del consenso a la acción: impulsando el progreso en la alfabetización en salud”, con recomendaciones prácticas para situar la alfabetización en salud en el centro de las políticas públicas. La iniciativa forma parte del programa Health Inclusivity Index (Índice de Inclusión en Salud) de Economist Impact, con el apoyo Haleon- líder de consumo especializado en salud diaria, el cual marca la transición del diagnóstico a la implementación de soluciones concretas.

El grupo reúne nombres de referencia global, incluyendo a la Profa. Virginia Visconde Brasil (UFG / Red Brasileña de Alfabetización en Salud) y a la Profa. Lilliana Villa Vélez (Universidad de Antioquia, Colombia), así como expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Internacional de Alfabetización en Salud e instituciones de 10 países.

La urgencia del tema está respaldada por pruebas sólidas: la Fase 3 del Índice de Inclusión en Salud (2025) mostró que reducir la baja alfabetización en salud en un 25% podría generar ahorros de $303,000 millones de dólares estadounidenses anuales en los 40 países analizados, el mayor potencial de reducción de costes entre las siete condiciones de salud evaluadas. Ahora, el objetivo está en convertir ese potencial en un impacto real.

Los datos también muestran la magnitud del desafío. En todos los países analizados, los costes anuales de salud por persona con baja alfabetización son 2.8 veces mayores que entre quienes tienen alta alfabetización, impulsados por un mayor uso de medicamentos con receta (70% frente a 41%), así como por más visitas médicas y urgencias.

En América Latina, este escenario es aún más complejo: las desigualdades socioeconómicas, la diversidad lingüística y la fragmentación de los sistemas de salud amplifican estas disparidades, reforzando la necesidad de acciones coordinadas y estructurales en la región.

México tiene el mayor potencial económico absoluto entre los países latinoamericanos analizados: $179 mil millones de pesos mexicanos (US$8,900 millones) en ganancias anuales con una reducción del 25% en la baja alfabetización. El coste individual de la atención sanitaria para quienes tienen baja alfabetización es de $39,537 pesos mexicanos, frente a $14,247 pesos mexicanos para alta alfabetización.

Los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2016) refuerzan la dimensión del desafío: solo el 24.5% de los pacientes que viven con diabetes en el país informan de un control adecuado de la enfermedad, lo que refleja barreras significativas para la alfabetización y el autocuidado.

En cuanto a la contaminación del aire, se podrían evitar casi 28,000 muertes anuales, con ganancias de $21,000 millones de pesos mexicanos (US$1,000 millones). En salud bucal, las intervenciones dirigidas a ingresos podrían ahorrar $195,000 millones de pesos mexicanos (US$9,700 millones) en costes de caries, frente a los $106,000 millones de pesos mexicanos para los enfoques universales.

El manejo de la enfermedad periodontal ahorraría $74,000 millones de pesos mexicanos (US$3,700 millones) en diabetes tipo 2 durante 10 años. Entre las mujeres mexicanas en edad reproductiva, el 15.3% tiene anemia, con potencial para salvar al 48% al alcanzar la meta de los ODS. En prevención musculoesquelética, los beneficios serían aproximadamente del 40%, y en la osteoporosis, del 22%.

Cinco acciones para cambiar el escenario

El mensaje central de las nuevas publicaciones es un cambio de paradigma: la alfabetización en salud debe dejar de tratarse como un déficit individual y convertirse en responsabilidad compartida de gobiernos, sistemas de salud, sector privado y sociedad civil.

  1. Enfoque intersectorial– Integrar la alfabetización en las políticas de salud, educación, trabajo y tecnología. Consagrarlo como un derecho humano. Países como Escocia, Australia, Alemania y China ya tienen planes nacionales.
  2. Organizaciones sanitarias transformadoras– Rediseñar procesos para que sean comprensibles. La técnica de enseñanza fue eficaz en el 95% de los estudios.
  3. Co-creación de información– Materiales desarrollados con poblaciones. Folletos y herramientas digitales como áreas prioritarias. IAs ya usadas para simplificar las comunicaciones (con supervisión humana).
  4. Combatir la desinformación– Amenaza global (WEF, 2024). Farmacias comunitarias y líderes locales como aliados. En Etiopía, 40,000 trabajadores comunitarios ayudaron a reducir la mortalidad materna en un 73%.
  5. Medición y datos– más de 200 instrumentos. En China la alfabetización aumentó del 6% (2008) al 29.7% (2023). Usar la medición para identificar barreras, nunca para etiquetar.

Fotos: Especiales

 

 

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