El cambio de nombre brinda claridad a esta condición para tener mejores herramientas para abordarla.

Durante años, el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) ha sido conocido principalmente como una condición relacionada con los ovarios y la fertilidad. Sin embargo, recientemente este diagnóstico dio un salto a la precisión médica al ser renombrado como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP), un término que describe de manera mucho más completa todo lo que realmente implica este síndrome.
Hablar de un síndrome “metabólico” y “poliendocrino” ayuda a entender que el padecimiento involucra distintos sistemas hormonales y metabólicos del cuerpo, y no solamente los ovarios. También representa una validación importante para las pacientes, muchas de las cuales han sentido durante años que sus síntomas eran ignorados o malinterpretados.
Claudia Lobatón, sexóloga de Platanomelón señala que “los beneficios de renombrar el Síndrome de Ovario Poliquístico importan porque actualmente sabemos que llamarlo así se queda corto y, en muchos casos, genera confusión. Hay pacientes que no presentan quistes ováricos visibles y aún así viven con todos los síntomas del síndrome. Este cambio les permite mejorar la relación con el cuerpo y eliminar culpas y pesos al no cumplir con estándares corporales”.

De acuerdo al consenso global publicado en la revista The Lancet y respaldado por la Endocrine Society, esta enfermedad ahora se define bajo una óptica integral que reconoce que el problema trasciende los ovarios para situarse en el sistema endocrino. Según datos de los investigadores Chau Thien Tay y Lisa J Moran, los diagnósticos médicos pueden retrasarse hasta 2 años o más, generando una fuerte insatisfacción entre sus pacientes.
Poco se habla de cómo el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino afecta profundamente el bienestar íntimo de las personas que lo padecen, ligado a una mayor frecuencia de disfunción sexual, afectando el deseo, la excitación y la satisfacción. De acuerdo con el estudio presentado en el Journal of Obstetrics, Gynecology and Cancer Research, más del 60% de las mujeres que padecen SOMP pueden experimentar disfunciones sexuales como baja libido, sequedad vaginal, dificultad para llegar al orgasmo o dolor al momento de tener relaciones, esto causado a menudo por los desequilibrios hormonales, aumento de peso, baja autoestima, acné o hirsutismo (vello facial excesivo).
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Estos síntomas pueden vulnerar la autoimagen de las mujeres que los padecen, llegando a sentir que su “valor” se pierde al no tener una imagen “adecuada”, enfrentándose a profesionales de la salud apáticos que minimizan estas preocupaciones emocionales, culpándolas incluso, de preocuparse “en exceso” por su peso o de solo tomarlas en serio cuando expresan el deseo de concebir. Esta indiferencia médica se convierte en una validación de su propia vergüenza, sumada al dolor de no cubrir con las expectativas, mismas que dejan huellas importantes en la autoestima sexual, dejándolas un paso más lejos de la aceptación y el disfrute del cuerpo.
Es por eso, que más allá de los efectos que el SOMP pueda desarrollar, entender que es parte del proceso y cómo funciona el cuerpo con una enfermedad como ésta es vital para mejorar la relación con el cuerpo y la autoimagen. Tomarse el tiempo para redescubrir y explorar el propio cuerpo, puede mejorar la evaluación perceptiva del mismo, y acercará aún más al placer y el bienestar íntimo.
Claudia Lobatón de Platanomelón, señala que “adoptar el nombre de Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino es un avance para el entendimiento con mayor detalle. El SOMP impacta en el metabolismo, la piel, el estado de ánimo, la fertilidad y la sexualidad a plenitud de las mujeres. Al dejar de subestimar el diagnóstico, se da un paso adelante hacia una atención multidisciplinaria que prioriza el bienestar y humaniza una realidad desde hace mucho ignorada”.
Platanomelón, através de sus redes sociales y su Eroteca comparte contenido educativo especializado en el autoconocimiento, la exploración, el bienestar íntimo, y el disfrute en todas las etapas de la vida más allá de cualquier diagnóstico.
Fotos: Cortesía y especiales