Plantean alternativa para diferenciar entre COVID-19 y dengue en sus primeras etapas

Hasta hace un par de años, la presencia de dolor intenso de cabeza, cansancio, fiebre y malestar general en habitantes de zonas tropicales del país era sospecha de padecer dengue. Sin embargo, a partir de la llegada de la COVID-19 es posible que en esas regiones se confunda el diagnóstico, sobre todo sin pruebas precisas, como el análisis molecular para identificar rastros genéticos del virus, conocida como qRT-PCR.

Esa situación llevó a Rosa María del Ángel y al estudiante Juan Fidel Osuna Ramos, del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular del Cinvestav, en colaboración con Jesús Salvador Velarde Félix, del Hospital General de Culiacán y José Manuel Reyes Ruiz, investigador de UMAE Hospital de Especialidades No. 14, C.M.N.“A.R.C.”, IMSS, a proponer una alternativa que ayude a tener mayor certeza en el diagnóstico, sobre todo debido a que muchas regiones afectadas por el dengue coinciden con carecer de infraestructura médica o laboratorios de alta capacidad para generar un alto número de pruebas de qRT-PCR.

La propuesta, publicada recientemente en la revista Tropical Medicine and Infectious Disease, consiste en realizar pruebas clínicas más sencillas, como es una biometría hemática ya que, a partir de parámetros sanguíneos, entre los que destaca el conteo de neutrófilos, es posible diferenciar entre un caso de dengue y -19 hasta con una sensibilidad del 91.4 por ciento y una especificidad del 89.1 puntos porcentuales, sugiriendo la posibilidad de usarlo como una herramienta diagnóstica eficiente y de bajo costo.

Los neutrófilos son células del sistema inmune, presentes en sangre que reaccionan ante la presencia de alguna infección, por lo que es común que se vean alteradas durante una enfermedad de tipo viral.

Es así como a partir de un estudio estadístico y de muestras de pacientes con COVID-19, los estudiantes del Cinvestav analizaron los parámetros hematológicos, encontrando diferencias notables. Por ejemplo, en pacientes infectados por SARS-CoV-2, tanto los neutrófilos como las plaquetas se elevan; mientras que al presentar dengue es más común que disminuyan, sobre todo las plaquetas.

De acuerdo con el candidato a Doctor en Ciencias, Fidel Osuna Ramos, esta diferenciación en los parámetros hematológicos ocurre principalmente al inicio de ambas enfermedades, es decir durante los primeros 12 días, que es la ventana cuando esta herramienta diagnóstica podría ser útil.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores del Cinvestav y el Instituto Mexicano del Seguro Social realizaron un análisis de 288 pacientes, 105 con SARS-CoV-2, y el resto con datos de paciente con dengue que llegaron al Hospital General de Culiacán previo al inicio de la pandemia.

“El tener información sobre biometrías hemáticas de pacientes con dengue, previo a la pandemia actual, facilitó comparar e identificar la diferencia de parámetros, por lo que al analizar las muestras con covid-19 pudimos diferenciar los niveles de plaquetas y neutrófilos obtenidos a partir de una biometría hemática”, explicó Osuna Ramos.

Un análisis hematológico de una persona con síntomas podría servir para que un médico se auxilie en el diagnóstico, sobre todo si se encuentra en una región donde no tenga las herramientas de laboratorio ideales, en este caso el diagnóstico molecular (qRT-PCR).

Incluso, una de las opciones por parte de los investigadores es realizar una aplicación para teléfonos inteligentes, donde a partir de una calculadora digital se incorporan los parámetros que arroja la biometría hemática y pueda dar una probabilidad de a qué enfermedad se enfrenta entre covid-19 y dengue.

José Manuel Reyes subrayó: “la propuesta que aquí planteamos por ningún motivo reemplaza las pruebas diagnósticas certificadas (pruebas de qRT-PCR y detección de antígenos) para la identificación de los agentes causales de estas enfermedades. Más bien, planteamos el uso de una herramienta que ayude a diferenciar entre posibles casos de dengue y COVID-19.

El estudio se realizó bajo la colaboración de Luis Adrián De Jesús González y Carlos Noe Farfán Morales, ambos estudiantes del doctorado en Infectómica y Patogénesis Molecular del Cinvestav. Ahora esperan continuar con un análisis para validar esta herramienta a partir de un estudio clínico en el que se tomen muestras durante una situación donde coexistan ambas enfermedades.

De hecho, durante el primer año de la pandemia se registró un descenso en los casos de dengue, pero a decir de los investigadores del Cinvestav y el IMSS, pudo ser debido a un subregistro, subdiagnóstico o la vigilancia epidemiológica que atrajo la COVID-19, por lo que esta herramienta propuesta también podría ser de ayuda para las estadísticas de salud pública.

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